domingo, 14 de octubre de 2012

MASTERIZANDO EN MODO ON.

Después de varios infructuosos intentos, al fin me animo a romper el hielo en una lluviosa noche de domingo de esas que diluvian de todo menos inspiración. Una vez más, no sé bien qué poner y escribo y reescribo un montón de sandeces para borrarlas después. Finalmente, he decidido hacer una breve presentación de por qué he venido a parar aquí y por qué comienzo a publicar en este blog.
Me llamo Violeta y estoy buscando un recoveco por el que comenzar a abrirme paso hacia el desesperante panorama laboral de hoy en día. Con respecto al mismo, dejaré mi opinión para un día soleado, ya que sino la materia gris comienza a tornarse demasiado oscura tirando a verde mohoso. Tan solo aportar mi experiencia, más que escasa por el momento. Bien, empecemos pues por el final. Acabé la licenciatura de Ciencia y Tecnología de Alimentos el pasado mes de febrero. Durante la carrera, mi historial de trabajo se ha reducido a pequeñas escaramuzas peor y mejor remuneradas, que van desde "tareas de secretaría" hasta azafata de congresos, pasando por becaria de encuestas docentes en la universidad y ya. En cualquier caso, nada que me permitiera abandonar el acolchado nido que mis progenitores me facilitan por el momento. No obstante, ilusa de mi, di por hecho que con título en mano, y más de una carrera tan poco masificada, según me alentaron falsamente, al menos unas tristes prácticas conseguiría. Hice lo correspondiente, eché curriculos en casi todas las empresas de la provincia. La gran mayoría ni me contestaron, y las que lo hicieron me incluyeron, al parecer, en su bolsa de trabajo. Tan solo una de ellas me fue sincera, diciéndome que para qué me iban a hacer un contrato en prácticas a mi, que, al haber acabado la carrera, la universidad ya nme firma ningún convenio y, por tanto, tendrían que pagarme, habiendo miles de universitarios que les hacen ese mismo trabajo gratis. Ante tal desamparo, y tras descubrir que, paradójicamente, la universidad se desentiendo de mi cuando más lo necesita un recién titulado sin experiencia, o quizás cuando dejas de invertir dinero en ella, todo según se mire, aparte de resignarme a echar CV en cualquier sitio, decidí ofrecerme como profesora de clases particulares, empapelando la ciudad de anuncios con la esperanza de que alguien pusiera una pequeña parte de la educación de sus hijos en mis manos. Y afortunadamente, al fin sonó el teléfono. Así fue como descubrí la satisfacción de enseñar, ayudar, explicar, re-explicar, y volver a explicar otra vez un popurrí de asignaturas de secundaria. Me dí cuenta de que, además de tener mucha más paciencia de la que mi hermana me ha hecho creer que tengo, disfruto con ello tanto que cuando mis alumnos aprueban o mejoran  sus notas, me hace más ilusión a mi que a ellos.
En vista de que, siete meses después, encontrar trabajo en empresas alimentarias está más que estancado por el momento, no me quedó más remedio que seguir estudiando. Tras esos pequeños logros como profesora particular, pero que tanto me realizan, me decanté por el máster de secundaria que ahora estoy cursando.
De momento, la parte teórica me está gustando menos de lo que esperaba, si bien es cierto que eran muchas cosas las que esperaba aprender en cada asignatura para el poco tiempo que dura cada una.  A partir de ahora, iré comentando mi parecer a lo que respecta en la asignatura de Pedagogía, tal y como nos indicó el profesor, motivo por el cual he dado inicio a este blog.








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